Toda empresa muestra síntomas antes de mostrar problemas.
Una compañía puede vender más y estar quedándose sin caja. Puede parecer ordenada y estar perdiendo el foco. Puede crecer, endeudarse y ganar mercado mientras resuelve, con enorme esfuerzo, el problema equivocado.
En Anatomía Financiera, un CFO Forense entra a cada empresa como un médico entra a una sala de urgencias: sin prejuicios, con los ojos en el flujo de caja y el bisturí listo.


