Las historias de Atabales, un pueblo que no existe en los mapas pero sí en este libro, nacen de una memoria personal y colectiva ligada, de algún modo, a Tambores, donde vivo. También nacen de los relatos que me contó en mi casa un hombre de 105 años: don Aparicio Duarte. Si bien no son todos, sus relatos me inspiraron a profundizar e investigar sobre historias pasadas, tan ligadas al presente.
Amar, sufrir y resistir tienen un carácter universal. Sin embargo, los matices de las culturas y de los pueblos pueden ser abrumadores. En un lugar como Atabales se ama a pesar de la violencia, se sufre en silencio y se resiste.


